En
resumidas cuentas, hablar clarito. No importa si eres de Quito, Bilbao o Alhaurín
de la Torre. Si no articulas bien con buena dicción, volumen y el ritmo
apropiado, tu ponencia no será ni comestible siquiera. ¿Cómo vas a conseguir
trabajar tu articulación?
Articular
con claridad implica que pronuncies las palabras de modo que se distingan limpiamente
los sonidos. Desarrollar una buena articulación es necesario para
#HablarEnPúblico porque permite que los demás te entiendan. Además de
contribuir a que comprendan lo que dices, expresarte con una articulación adecuada añade
credibilidad a tu ponencia. Lo contrario también es cierto. Una mala
articulación puede provocar que tu audiencia no te tome en serio.
¿De dónde viene el problema? A menudo de no abrir la boca lo suficiente. Los músculos de las mandíbulas y los labios no se mueven como deberían. Practica como relajar esos músculos, para que los sonidos no salgan con menos intensidad de la deseada.
Otro factor que afecta a la articulación es la velocidad. Hablar más rápido no hace que te comuniques con mayor efectividad. Raras veces la articulación se debe a defectos reales en los órganos de la voz. Pero incluso con tales defectos la práctica puede hacer que mejores mucho.
Podríamos afirmar que en la mayoría de los casos a alguien no se le entiende, sencillamente porque no pronuncia de manera diferenciada los sonidos. Esto es, vocales y consonantes, usando las pausas apropiadamente. En mi Andalucía querida y en otros lugares, se omiten sonidos y sílabas enteras. Al hablar de esta manera dificultas a tus interlocutores la comprensión de lo que dices y disminuye la eficacia de tu comunicación.
Tres trucos para mejorar tu articulación:
- Aprende a relajar mandíbula, cuello, labios y músculos faciales.
- La cabeza y el tronco erguidos.
- Concéntrate en hablar al ritmo y volumen apropiados y con buena dicción.
Para dominar la buena articulación sin sonar demasiado afectado es necesario dominar estos dos pasos:
a) Comprender bien la estructura de las palabras. En español nuestro idioma se divide en palabras, que a su vez se dividen en silabas. No todas las silabas se pronuncian con la misma intensidad, pero todas se pronuncian.
b) Utilizar bien los órganos de la voz. Para esto es indispensable que hagas algo que te va a encantar. Relájate más y mejor. Sí, así de fácil y de difícil. Cuando estás en tensión es imposible manejar de manera coordinada los mecanismos del habla (en el futuro MH) y la respiración (en el futuro MR).
Te recomiendo este ejercicio:
Habla frente al espejo con normalidad. Mientras lo haces, concéntrate en comprobar si:
- Estas relajado en general
- Tu MR y MH
- Tu postura es erguida y abres la boca suficientemente.
Invita a un buen amigo a que lea este artículo y a continuación pídele que te diga con sinceridad si tu articulación es buena.
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